“No soy racista, pero…” - el racismo en México

Escrito por Regina Moya Legorreta




El asesinato del afroamericano George Floyd en Estados Unidos a manos de un policía blanco ha causado la introspección del racismo en nuestro país. Debemos preguntarnos: ¿Existe el racismo en México? Según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) los siguientes puntos son para entender la estructura social del racismo:


  1. Se fundamenta en un sistema de relaciones de dominación, es decir, se ejerce el racismo para preservar los privilegios y posicionamiento de poder de un grupo. 

  2. Se basa en los estereotipos, creencias y prejuicios que se le dan a un grupo social. 

  3. El racismo tiene un carácter histórico, el cual se ha impregnado de generación en generación.

En México, la discriminación proviene del sistemas de castas español, que estableció protocolos de exclusión basados en la pureza de la sangre, la española siendo considerada de mayor dignidad y la africana de menor valía. (México Desconocido, 2020) 


Cuando pensamos en racismo, pensamos en Estados Unidos. El país donde los afroamericanos siguen sufriendo socialmente y económicamente por su pasado como esclavos. Pero en México, también existe el racismo, aunque JuanPa Zurita diga que no. La apariencia física, ya sea color de piel o la forma de las facciones faciales, es la principal causa de discriminación en México. “Ser de piel más oscura implica tener en promedio dos años menos de escolaridad, menor ingreso, menor acceso a puestos directivos y menores probabilidades de mejorar la posición socioeconómica.” (Serrano, G., Camhaji, E., & Corona, S., 2019)


¿Por qué la gente de México piensa que no existe el racismo en nuestro país? Por varias razones, entre ellas, el humor de descrédito, el blindaje y la negación y el racismo daltónico. El humor de descrédito es exculparse de aseveraciones abiertamente racistas que usa y permite que se utilice este humor sin tener consecuencias reales, con tan solo decir “es broma.” Este humor genera un ambiente de permisividad para que personas puedan discriminar abiertamente y sin temor a consecuencias sociales. El blindaje y la negación, es simple y sencillamente ignorar el racismo en nuestra cultura, o decir cosas como “no soy racista, pero…” antes de decir algo racista para justificar nuestras opiniones. Y por último, el racismo daltónico genera la percepción de una falsa igualdad. Se pretende no poder “ver el color” de la gente, desacreditando lo vive la gente que sufre del racismo. (Morris, 2020) 



Foto del artículo de González Díaz, M. BBC, 2020


Algunos ejemplos de los efectos de desigualdad en México, según Business Insider, que tiene como consecuencia el racismo y clasismo en México son:

  • Solo el 2.8% de las personas con tono más oscuro puede llegar a un puesto de director en el país 

  • El 21% se los profesionistas y técnicos mexicanos son blancos, el resto son morenos claros y oscuros 

  • El 16% de la población con tono oscuro llega a tener educación superior, mientras que el 30% son mexicanos blancos

La batalla contra el racismo y el clasismo apenas comienza en México. Según Forbes, la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 fue quizá el primer esfuerzo por recolectar datos sobre discriminación racial en este país. En este documento se observa que más de tres de cada 10 personas de nivel socioeconómico muy bajo han sentido que sus derechos no han sido respetados por su color de piel; en contraste con uno de cada 10 de nivel socioeconómico medio alto y alto. “El Módulo de Movilidad Social Intergeneracional que levanta el INEGI presentó en 2017, por primera vez, información sobre la percepción de movilidad social por autoreconocimiento de color de piel. La pigmentocracia o discriminación racial afecta a la población indígena, pero también a quienes no pertenecen a la minoría “blanca”. (Forbes, 2019)”


Es responsabilidad de cada persona cuestionar y combatir el racismo y clasismo para poder avanzar como sociedad y cultura. El primer paso es reconocer y entender el privilegio, algo que se puede manifestar de manera política, social, económica y cultural. Después, puede uno examinar sus prejuicios hacia otros, y cuestionar el origen y tener una cultura de tolerancia cero, es decir, no tener tolerancia hacia discriminaciones raciales de ningún grado. También se puede apoyar empresas que trabajan para darles mejores oportunidades a la gente marginalizada, y apoyar empresas para ayudar a la gente de tu comunidad. Por último, uno puede validar las experiencias y los sentimientos de ellos que padecen de la discriminación como resultado del racismo. Podemos darle las plataformas necesarias para ayudar a alzar la voz de las víctimas del racismo, para que se siga pudiendo abordar los problemas y tomar acción. Aquí una campaña actual en México para impulsar proyectos que mitiguen el racismo y clasismo en México.


 Las manifestaciones de racismo dañan y deterioran la convivencia social, ya que limitan las capacidades de las personas que son afectadas por esto, y no permiten el desarrollo pleno de la autodeterminación de las sociedades. “Existe la urgente necesidad de reconocer la diversidad de etnias, religiones, identidades, orígenes nacionales y lenguas para contribuir a la integración y fortalecimiento del tejido social. La diversidad nos permite reconocernos como personas distintas que aportan riqueza en la construcción de una mejor ciudadanía.” (COPRED, 2020) 







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