Leer noticias no es lo mismo que estar informado






El mundo entero dio un giro de 180º grados durante los primeros meses del 2020 y para la mayoría de nosotros este cambio sacudió nuestras vidas por completo. Aun cuando nos encontramos en un ritmo más lento al que estábamos acostumbrados, las noticias son constantes y cada vez más abrumantes, están por todos lados y muchos ya no pueden seguirles el ritmo.


Que no se malinterprete, saber qué ocurre en la realidad cercana y lejana, puede motivar a encontrar el camino para generar un verdadero cambio en la sociedad, pero esto no quiere decir que debamos intercambiar nuestra salud mental por ganar en la lucha constante de: 



“quién tiene el dato más duro sobre el tema”

Durante este periodo de pandemia la vida para muchos ha sido paralizante al creer que lo único que podemos hacer durante el día es estar al pendiente de las  noticias, y aquí va la solución: 


Es más que suficiente con saber qué está sucediendo

 y si existe la posibilidad de ayudar. 

Ni menos ni más.


La verdadera forma de ayudar durante este momento (y en días próximos) es asegurándonos de estar sanos para ayudar cuando llegue la hora de salir a construir el mundo una vez más.


En este momento el mundo está en pausa porque necesitamos cuidarnos a (y entre) nosotros. El que lea más noticias no ganará la batalla. Aquel que sepa la información de memoria no encontrará la cura para todas las enfermedades que invaden al planeta, mucho menos resolverá problemas cruciales sobre la desigualdad de género o la pobreza extrema; el efecto será contrario e invadirá el sentimiento de impotencia que ya conocemos bastante bien y no requerimos por ahora. 


Necesitamos prepararnos para ayudar durante los próximos meses.


Cada vez son más las personas que se han dado cuenta de que empezar el día con noticias sobre la situación del mundo es lo que puede generarnos ansiedad y depresión a lo largo del día, principalmente si seguimos consumiendo esa información y la procesamos como recordatorios de que no hemos hecho nada por el mundo. 


La realidad no es esa. Muchas personas están poniendo su granito de arena en distintas áreas que, al juntarlas, se convierten en ese anhelado cambio que el mundo está viviendo en este momento. No son alarmantes como esos temas que nos llegan a cada segundo, pero están ahí y son el recordatorio de que la humanidad siempre estará unida en los momentos más difíciles.


Por ejemplo, las grandes empresas como Amazon o Google han buscado formas de ayudar a evitar contagios por el COVID19. 


Para muchos la oportunidad de no salir de casa para evitar aumentar los contagios fue posible y ahí estuvo la máxima ayuda que pueden dar en este momento. 


Los seres humanos aprendimos a pensar dos veces antes de ser parte del consumismo y dejamos de comprar cosas que no necesitábamos realmente. 


Los periódicos y revistas tendrán primeras planas distintas, pero la humanidad por fin sacó su lado humano ¡y debemos estar orgullosos de ello!.


Todo el mundo está en espera de saber qué sigue, cuál será el siguiente paso, hasta cuándo terminará esto; por eso es importante tener presente que mientras esperamos debemos cuidarnos. En especial nuestra salud mental.


Para algunos es importante dar un poco de su tiempo en alguna actividad física que les permita sacar toda su energía y emociones, para otros es mejor sentarse a leer un libro, escuchar música o destinar unos minutos a tomar el sol, ya sea en el exterior o a través de las maravillosas ventanas. Hoy, la forma en la que puedes ayudar al mundo a que sane lo más rápido posible es si tú estás presente.


Estar presente no es solo “estar bien”, todos nos hemos dejado llevar por nuestras emociones durante estos días y es totalmente normal; más bien, lo que debemos tener en cuenta, es que habrá muchas situaciones durante las próximas semanas que quizás no esté en nuestras posibilidades arreglar, pero esto no debe ser motivo para que te descuides a ti mismo ni mucho menos para que bases tu valor personal en ello. 


La situación económica y política del país tendrá sus alteraciones, pero debemos confiar en los expertos y seguir con la esperanza de que saben lo que hacen y que todo saldrá bien al final. 


Los especialistas en salud alrededor del mundo están haciendo historia al estar a cargo de tantas vidas y dar lo mejor de sí mismos incondicionalmente.


Volviendo un poco a la cuestión de informarnos y preocuparnos, bien dicen por ahí que es mejor “ocuparse que preocuparse” y es que  cada uno de nosotros sabemos qué es aquello que nos mantiene ocupados (que pueda realizarse en casa). Debemos agarrarnos de eso en este momento. 


La pandemia COVID19 será tema de conversación por mucho tiempo, y podemos estar informados sobre cómo avanza la situación sin poner en riesgo nuestra salud mental. 


Con uno que otro dato que leamos durante el día es más que suficiente; si no está en nuestras manos salvar vidas,  a menos que quien lea esto sea médico, debemos ocuparnos en lo que sí podemos realizar. Quizás en el camino encontremos hobbies nuevos, formas distintas de calmar un rato la mente, leer los libros que siempre hemos querido leer, descubrir música nueva o desarrollar habilidades que creíamos imposibles… es momento de ver por nosotros, porque ¡eso sí está en nuestras manos! y así podremos salir a ayudar cuando llegue la hora de sacar lo mejor de nosotros mismos para reconstruir el mundo en el que vivimos.





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