4 retos que enfrenta la CDMX en su lucha contra el cambio climático

“En un mundo cada vez más urbano, el desarrollo sustentable en las ciudades es clave para hacer frente a los retos ambientales de escala global.” -Dr. Miguel Ángel Mancera Espinosa (Jefe de Gobierno del Distrito Federal)

El cambio climático derivado de las actividades humanas es, sin duda, un asunto urgente por atender y un reto gigantesco por combatir. La CDMX (Ciudad de México) es considerada como la tercera aglomeración urbana a nivel mundial  lo que implica que al enfrentarnos a una crisis climática, millones de personas pueden salir afectadas. A continuación se explican cuatro retos que enfrenta la CDMX al intentar combatir el cambio climático, sus consecuencias y sus posibles soluciones. 


1. Reducción de emisiones, compuestos y gases de efecto invernadero  (CGEI):

De acuerdo con “La visión de la Ciudad de México en materia de Cambio Climático” —Reporte emitido por el gobierno de la CDMX—,  la CDMX se encuentra en una situación actual en la que emite aproximadamente 30.7 millones de toneladas por año de Dióxido de carbono equivalente (CO2eq), esto implica un número altísimo en compuestos y gases de efecto invernadero que dañan día con día nuestra atmósfera.


Mediante distintos planes y políticas de la CDMX, se pretende en un mediano plazo reducir las emisiones para mejorar la vida de la población y combatir el cambio climático en la ciudad, así como tener avance en materia de desarrollo sustentable y urbano. Se busca la disminución de 31.4 millones de toneladas de CO2 eq de emisiones de GEI para el 2025. 


Es importante considerar, que de acuerdo con los estudios realizados, la fuente con mayor aportación a las emisiones son  el transporte y las fuentes móviles, el consumo de energía y la eliminación de residuos sólidos. 

La disminución de emisiones dentro de la CDMX representa un gran reto tanto para el gobierno como para los ciudadanos, ya que primero que nada debemos de mencionar el crecimiento acelerado de población que está surgiendo en la ciudad.  Se estima que hoy estamos por arriba de los 8.8 millones de habitantes, lo que implica más emisiones de CGEI, una ciudad más contaminada, un incremento en la tasa de producción y un incremento en los residuos emitidos. 


La CDMX se sitúa en un valle rodeado de montañas y cuenta con una gran elevación; este fenómeno causa una reducción de oxígeno en nuestra atmósfera y causa que exista menos espacio arriba de la ciudad en el cual se pueda dispersar la contaminación. Es por esto que constantemente sufrimos de contingencia ambiental y a pesar de que se han intentado implementar medidas como el “no circula” para aminorar este daño, tenemos otras fuentes de emisiones considerables que siguen aportando a la contaminación ambiental, aparte, aunque se reduzca el número de coches circulando en las calles, la contaminación puede seguir muy elevada por mucho tiempo. Por otra parte debemos de considerar el hecho de que las áreas verdes de la ciudad no son las suficientes para limpiar el ambiente y proveernos con oxígeno de buena calidad. Es por esto que es imprescindible incentivar la implementación de áreas verdes en la CDMX.  


2. Impacto por fenómenos naturales:

Así como el cambio climático puede tener un impacto directo en nosotros, también puede tenerlo de forma indirecta. Para ello se debe de tener una previsión de los posibles fenómenos naturales que pueden llegar a afectar a la ciudad. Los deslaves, las inundaciones, los sismos, incendios forestales o incluso las pandemias son claro ejemplos. 


La cuestión con los fenómenos naturales, además de que daña los ecosistemas, es que deja a la sociedad en estados de catástrofe y pone en riesgo su salud. Es pertinente que se atienda la salud de los ciudadanos como prioridad para evitar una combinación de factores que al final le resultan más costosos al gobierno. 

Esto representa un reto ya que muchos habitantes de la ciudad se ven diariamente afectados por el cambio climático y los fenómenos naturales derivados de este. Por ejemplo: Las inundaciones, causadas por un exceso de lluvia y un mal sistema de captación de agua pluvial por parte de la ciudad, lleva a la pérdida de hogares de comunidades enteras. Este es un fenómeno, que se puede derivar, entre otras cosas, de la erosión de la tierra. Al no contar con una tierra fértil o bien, al no respetar las áreas de infiltración de la ciudad (ubicadas al sur), el agua no se infiltra en el subsuelo y simplemente por escorrentía se va por las calles y llega a las viviendas. 


Aunado a esto está el hecho de que, muchas personas viven en lugares no

convenientes, como ciertas barrancas o cerca de ríos y al tener condiciones meteorológicas extremas, las viviendas están en una posición vulnerable y fácilmente se ven afectadas por deslaves, inundaciones, incendios forestales, etc. Es por esto que se pretende tener un planeación urbana y territorial resiliente que cuente con los estudios de impacto ambiental y de suelo necesarios para asegurar una vivienda de calidad para los habitantes de esas áreas.

Por otra parte, las condiciones del cambio climático pueden llegar a tener alteraciones muy notorias en los ciclos agrícolas por los cambios de temperatura o por la modificación de estaciones de lluvia. Esto afecta no solo al agricultor, sino que a todos los ciudadanos, ya que nos alimentamos de esos cultivos. 


3. Incremento desmesurado de población:

Como ya se mencionó, somos de las ciudades más habitadas a nivel mundial y se estima que la población seguirá creciendo desmesuradamente. 

La meta propuesta por el programa de acción climática de la CDMX, propone que para el 2025 se logre que 8.8 millones de personas sean resilientes a los efectos del cambio climático. Sin embargo, tanto los efectos del cambio climático como el número de población pueden cambiar para el 2025. 

El hecho de tener este factor de crecimiento poblacional tan acelerado es un problema por muchos factores y es una cuestión que la ciudad debe de resolver para tener el menor impacto negativo en cuestión climática y social dentro de este ámbito. 


Los impactos generados a nivel social, ambiental y económico debido al crecimiento urbano acelerado, han llegado a modificar el entorno geofísico y propiciado los efectos del cambio climático. De ahí la falta de recursos hídricos que sufre un sector poblacional y la que sufrirá si sigue creciendo dado que los recursos hídricos con los que contamos ahorita no serán los suficientes para ese número de habitantes. Por otra parte, la huella antropogénica que tendremos si continúa esta tasa de crecimiento será inmensa e incluso, causaremos más daños irreversibles en los ecosistemas y en la atmósfera. 


Por otra parte se necesitan áreas y espacios nuevos en el que se pueda instalar la población y, —como ya se dijo— ya que actualmente se instalan en zonas vulnerables donde estén susceptibles al impacto de fenómenos naturales. También, se dejan de proteger, conservar y utilizar de forma sustentable tanto los suelos como la biodiversidad porque se necesitan más recursos para sostener a la población y proveerles de una vida digna y se inhibe la conservación sustentable de ecosistemas. A pesar de todo esto se debe de construir un futuro resiliente para los habitantes del Valle de México garantizándoles el bienestar social, ambiental y económico. 


4. Transición energética:

Para obtener una disminución considerable de emisiones en el sector energético se deben atacar, entre otros, el transporte, el alumbrado y la transición energética a renovables.  


Como se mencionó en el primer apartado, la red de transporte es uno de los principales aportadores de emisiones de la CDMX. Dicho esto es importante transicionar en la industria del transporte a biocombustibles o modelos híbridos que permitan la eficiencia. Como bien hemos visto, en la CDMX aún circulan transportes viejos, lo que hace que contaminen más y que sea mucho más difícil adaptarlos para que su funcionamiento sea amigable con el medio ambiente. Se deben de tomar acciones de eficiencia energética y modernización dentro de la red de transporte así como la ampliación de esta. Modificar el consumo energético no solo en el ámbito residencial, sino que también en el ámbito urbano, tales como el alumbrado de la ciudad que necesita una renovación y modernización mediante el cambio a tecnologías verdes como los paneles fotovoltaicos, que no solo mejorarán las condiciones medioambientales sino también las visuales. 


Por último, se debe facilitar la implementación de energías renovables o energías limpias tanto en el uso residencial como en uso industrial o corporativo para alcanzar un desarrollo sustentable a nivel urbano. 


Es importante saber los distintos retos que enfrentamos como ciudad al combatir el cambio climático. También es imprescindible que estemos informados con respecto a los planes de mitigación desarrollados por nuestra gobierno, pero es fundamental nunca quedarnos con los brazos cruzados y saber que siempre podemos hacer más por una causa. Cumpliendo con nuestra labor de ciudadanos consternados por la crisis climática podemos tomar acción.


Es por eso que los invitamos a firmar la petición de Acción Climática en la CDMX aquí. También puedes suscribirte aquí para  leer más artículos como este y recibir las últimas tendencias y noticias sobre responsabilidad social corporativa.


Escrito por Mariana Reznik Solórzano



Subscríbete a nuestro newsletter

Te contamos de vez en cuando sobre las campañas, convocatorias y todo acerca del activismo.

arrow&v